Los corticosteroides son hormonas producidas por la corteza adrenal o semisintéticas.
Existen dos tipos de corticosteroides naturales:
- Mineralcorticoides: aldosterona y corticosterona. Se producen en la zona glomerular y son responsables de la regulación del equilibro hidrosalino.
- Glucocorticoides: cortisol (hidrocortisona), cortisona. Se producen en la zona fasciculada y controlan el metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas.
Los corticosteroides semisintéticos se obtienen mediante la modificación de la estructura química de los naturales, cortisona o hidrocortisona. Así se incrementa la potencia, disminuye la actividad mineralcorticoide y mejora la glucocorticoide.
Los glucocorticoides son fármacos ampliamente utilizados como antiinflamatorios o inmunosupresores en el tratamiento de múltiples patologías como enfermedades reumáticas, autoinmunes y respiratorias, y en el trasplante de órganos.
Aunque son medicamentos muy útiles, tienen en contrapartida ciertos efectos secundarios, sobre todo cuando se utilizan a dosis altas y durante periodos de tiempo prolongados. Uno de los principales efectos secundarios de su administración de forma prolongada o a dosis elevadas es la disminución de masa ósea asociada a un mayor riesgo de fracturas. No deben tomarse sin prescripción médica, y su suspensión debe ser supervisada por un médico responsable.
Los corticosteroides pueden administrarse por vía sistémica; en inyección local, como antiinflamatorios; por vía tópica, para tratar lesiones inflamatorias de la piel; en forma de colirio ocular, pomada ocular o inyección conjuntival; inhalados, para tratar las enfermedades reversibles e irreversibles de las vías respiratorias; combinados con anestésicos locales y agentes calmantes en especialidades antihemorroidales; por vía rectal en trastornos intestinales crónicos; etc.
Fecha de publicación: 23/09/2010.