Los bifosfonatos se adsorben en los cristales de hidroxiapatita de los huesos, enlenteciendo su velocidad de crecimiento y disolución, y con ello, la velocidad de recambio óseo. Los bifosfonatos tienen un importante papel en la profilaxis y el tratamiento de la
osteoporosis, incluida la inducida por los
corticosteroides. El
ácido alendrónico y el
risedronato sódico se consideran los fármacos de elección para estos trastornos, pero puede valorarse el
etidronato disódico si estos fármacos no resultan adecuados o no se toleran bien.
Los bifosfonatos se emplean asimismo para tratar la enfermedad de Paget, la hipercalcemia asociada a neoplasias y la metástasis ósea en el
cáncer de mama. El
etidronato disódico puede alterar la mineralización ósea si se utiliza de forma continua o en dosis altas (por ejemplo, para tratar la enfermedad de Paget).
Fecha de publicación: 23/09/2010.