Tratar un tumor en el embarazo y llevar a término la gestación sí es posible

En España, se calcula que 1 de cada 1.000 mujeres embarazadas recibe un diagnóstico tumoral

El diagnóstico de un cáncer durante un embarazo es un fenómeno poco frecuente, sin embargo puede suceder. Así, que se calcula que alrededor de 1 de cada 1.000 mujeres en estado de gestación recibe un diagnóstico tumoral. Una situación especialmente delicada y compleja que no tiene por qué suponer necesariamente la interrupción del embarazo y que requiere de la actuación de equipos profesionales multidisciplinares y tratamientos individualizados.

Así lo pone de manifiesto el Dr. Javier de Santiago, jefe del Servicio de Ginecología Oncológica de MD Anderson Cancer Center Madrid, quien subraya que generalmente se ha entendido que, si una mujer está embarazada en el primer trimestre, se ha de terminar con el proceso de gestación. Una idea que, según el Dr. De Santiago, "se puede desechar". "Tener un cáncer durante el embarazo no implica necesariamente tener que interrumpirlo", ya que es fundamental individualizar "totalmente" el tratamiento en este proceso.

En este sentido, el Dr. De Santiago explica que existen determinados tipos de cáncer que se diagnostican con más frecuencia durante la gestación y que, entre ellos, destaca el de mama. Esto se debe, señala, al adelanto de la edad, que se ha identificado como un factor de riesgo para este tipo de cáncer, así como al aumento de la incidencia, lo que sitúa al cáncer de mama como el más frecuentemente diagnosticado. Así se refleja en el informe Las cifras del cáncer en España 2023 de la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica), del que también se desprende que, en España, se detectarán más de 35.000 cánceres de mama a lo largo de 2023.

Tratamiento multidisciplinar e individualizado para la paciente

Durante el embarazo existen algunos tratamientos para el cáncer que generalmente se consideran contraindicados debido a los posibles riesgos para el feto, como la radioterapia, las terapias dirigidas o la inmunoterapia. Por ello, el abordaje de este tipo de cánceres se basa en dar el tratamiento adecuado a la madre y garantizar la seguridad del feto.

Según el doctor, el cáncer en el embarazo supone dos grandes interrogantes. En primer lugar, qué pruebas diagnósticas se pueden hacer para detectar el cáncer. "Se pueden hacer porque tenemos una serie de armas que no afectan al embarazo como las resonancias. También se pueden realizar pruebas radiológicas con la protección adecuada", desarrolla.

El segundo de los interrogantes es qué tratamiento aplicar. En el caso del cáncer de mama, el especialista explica que se pueden valorar diferentes escenarios terapéuticos sin que esto implique un peor pronóstico. "La posibilidad de utilizar un tratamiento quirúrgico dependerá de la localización del tumor y, en el caso del cáncer de mama, se puede llevar a cabo", continúa.

En cuanto a los tratamientos complementarios, el especialista expone que muchos de los fármacos quimioterápicos disponibles se pueden administrar en caso de cáncer y embarazo, siempre con seguridad y una vigilancia mucho más frecuente que en una gestación normal para observar el efecto que el tratamiento pueda tener en el crecimiento del feto. No obstante, el especialista puntualiza que se ha de tener en cuenta la semana de gestación y que durante el primer trimestre se descarta esta administración.

"Tiene que ser un tratamiento absolutamente individual y multidisciplinar, con un seguimiento del perinatólogo en conjunción con el ginecólogo y una vigilancia fetal frecuente. Estas pacientes siguen un proceso de tratamiento complejo que requiere un abordaje conjunto como el de cualquier tipo de cáncer, pero al que hay que añadir además un especialista en obstetricia que controle el estado del feto en todo momento y la presencia de un psicooncólogo", concluye el experto, quien sostiene que tratar un tumor y llevar la gestación a término sí es posible.

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